Datos personales
- Cynthia Borgnia
- Soy mujer, madre, mediadora, abogada, fotógrafa o restauradora... Soy proyecto y anhelos. Soy proceso, tránsito y expectativa. Y, en tren de explicarme y encontrar la relación entre la mediación, la fotografía y el derecho, comparto una reflexión que tiene que ver con mi recorrido y que alguna vez asaltó mi pensamiento. Comencé estudiando derecho, adentrándome en el mundo del "deber ser" (tal como es presentado). En ese universo, me distraje con la filosofía... es mucho más seductor invertir esfuerzos en develar los misterios del "ser" y atorarse en ellos. La fotografía me llegó más tarde, cuando comprendí ¿? que sólo hay lo que hubo, el esto "ha sido" de Barthes, y sobre eso nuestra capacidad de resignificarlo para incidir, de alguna manera, en "lo que será". Y fluyo permanentemente entre los distintos tiempos y perspectivas que me ofrecen todas esas disciplinas a la vez. La mediación es una síntesis de todas ellas en mí. Es un espacio en el cual invito a explorarlas todas, poniendo a disposición de mis compañeros de viaje circunstanciales lo que ellas me aportaron a mi... y allí voy también. Pero todo, absolutamente todo ello, tiene un único objetivo común: EL ENCUENTRO.
viernes, 11 de marzo de 2011
A todos los hijos del mundo
Te daré la vida una y mil veces
cuando golpees a mi puerta asomándote al sol
y tu mano se extienda hacia la mía en busca de una guía en el esplendor.
Te daré la vida una y mil veces
cuando tu llanto anuncie, en la noche, la llegada del temor.
Te daré la vida una y mil veces
cuando tus ojos denuncien el dolor de la pérdida
y el primer desencanto de un amor.
Te daré la vida una y mil veces
cuando tu cuerpo cansado luche en el infinito
por preservarse frente a la muerte o ante la vida.
Te daré la vida una y mil veces
cuando la duda te invada paralizándote
y te exija actuar sin convicción, pero con la certeza de ir hacia adelante.
Te daré la vida una y mil veces
cuando tu mundo te exceda
y te mostraré otros mundos posibles.
Te daré la vida una y mil veces
con el ejemplo de quien la vive
honrando las miles de veces que la ha recibido.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Mi hijo chino
Tengo un hijo chino, de la China.
Trae consigo el germen de la tradición que aún no conozco y lo coloca dentro de un halo de misterio.
¿Cuáles son las medidas exactas de mi participación en su existencia?
¿Porqué temo que deje de contarme para empezar simplemente a hablar?
¿En que triángulo mágico se pierde su historia antes de la historia?
Debo aprender chino.
Trae consigo el germen de la tradición que aún no conozco y lo coloca dentro de un halo de misterio.
¿Cuáles son las medidas exactas de mi participación en su existencia?
¿Porqué temo que deje de contarme para empezar simplemente a hablar?
¿En que triángulo mágico se pierde su historia antes de la historia?
Debo aprender chino.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
martes, 17 de agosto de 2010
Mala espina, buena espina
Escupirás las espinas en los platos,
y verás sonreír a quienes respiran contigo
y verás partir a los que nunca estarán.
Digiriendo historias ajenas
hasta hacerlas excremento,
devolviéndolo pasivamente
a quien en él se regocija.
Lejos de ser mala,
la espina con mala fama nos advierte,
nos exige concentrarnos en algo tan básico
como la masticación.
Y la espina, bendita cruel espina,
se ríe de la torpeza que protagoniza
porque sabe, con certeza,
que será futuro en su propia huella.
Escupirás las espinas en los platos,
y verás sonreír a quienes respiran contigo
y verás partir a los que nunca estarán.
y verás sonreír a quienes respiran contigo
y verás partir a los que nunca estarán.
Digiriendo historias ajenas
hasta hacerlas excremento,
devolviéndolo pasivamente
a quien en él se regocija.
Lejos de ser mala,
la espina con mala fama nos advierte,
nos exige concentrarnos en algo tan básico
como la masticación.
Y la espina, bendita cruel espina,
se ríe de la torpeza que protagoniza
porque sabe, con certeza,
que será futuro en su propia huella.
Escupirás las espinas en los platos,
y verás sonreír a quienes respiran contigo
y verás partir a los que nunca estarán.
jueves, 29 de julio de 2010
Yo escribo
Escribo desde mi, desde lo que vivo y lo que persigo,
escribo desde lo que tengo y lo que carezco,
escribo desde mi dolor y mi sufrimiento.
También escribo para contar
un mundo visible e imaginable,
una realidad posible y un devenir probable.
Pero, fundamentalmente, escribo para ser leida,
para no pasar desapercibida.
Escribo para tender puentes y dejar surcos
que faciliten el camino hacia un nosotros vigente.
escribo desde lo que tengo y lo que carezco,
escribo desde mi dolor y mi sufrimiento.
También escribo para contar
un mundo visible e imaginable,
una realidad posible y un devenir probable.
Pero, fundamentalmente, escribo para ser leida,
para no pasar desapercibida.
Escribo para tender puentes y dejar surcos
que faciliten el camino hacia un nosotros vigente.
sábado, 24 de julio de 2010
Nueva
Anoche me soñé muerta. Mis restos nutrían la tierra y de ella se nutrían.
Tus manos recogían las semillas que emanaban del polvo.
Las había de muy diferentes colores y texturas, y cada cual se distinguía de las otras naturalmente.
Creo que anoche maté a mis escisiones para integrarme definitivamente,
aceptando mis carencias y temores a la vez que aclarando mi deseo.
Entre las semillas emergían unas alas de mariposa adornadas de perlas de múltiples colores.
Y a pesar de tus manos increpando lo orgánico
permanecían posadas, etéreas en mi nueva superficie.
Tus manos recogían las semillas que emanaban del polvo.
Las había de muy diferentes colores y texturas, y cada cual se distinguía de las otras naturalmente.
Creo que anoche maté a mis escisiones para integrarme definitivamente,
aceptando mis carencias y temores a la vez que aclarando mi deseo.
Entre las semillas emergían unas alas de mariposa adornadas de perlas de múltiples colores.
Y a pesar de tus manos increpando lo orgánico
permanecían posadas, etéreas en mi nueva superficie.
jueves, 22 de julio de 2010
Ojos brujos
Ojos brujos...
Miradas que ligan historias,
historias que ligan almas.
Miedos que se esfuman
en la cálida caricia
de tus manos aladas.
Las mismas que me invitan
a tomarlas en las mías
y, de a poco, muy de apoco
sembrar tiempo de esperanza.
Contextos con texto
que describen nuestras vidas
y un pequeño y dulce indicio
que alimenta nuestra huida
hacia un nuevo nuestro encuentro
de visiones compartidas.
Miradas que ligan historias,
historias que ligan almas.
Miedos que se esfuman
en la cálida caricia
de tus manos aladas.
Las mismas que me invitan
a tomarlas en las mías
y, de a poco, muy de apoco
sembrar tiempo de esperanza.
Contextos con texto
que describen nuestras vidas
y un pequeño y dulce indicio
que alimenta nuestra huida
hacia un nuevo nuestro encuentro
de visiones compartidas.
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